Un conflicto se esta agravando en Bolivia y podría afectar la provisión de hojas de coca para el norte argentino (Salta y Jujuy) donde el producto se consume de forma masiva. Miles de cocaleros de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) se apostaron este miércoles a las afueras de la ciudad boliviana de La Paz, con la intención cerrar «con sus propias manos» cerrar el llamado «mercado paralelo».

Machicado señaló que los afiliados han «rebasado» a la dirigencia de Adepcoca, por lo que ya no puede «predecir» cuál será el desenlace del conflicto entre los cocaleros de esa región, que llevan enfrentados desde principios de agosto, cuando la marcha ingrese a La Paz.

El conflicto es de larga data, viene desde septiembre del año pasado,  por el llamado «mercado paralelo» de hojas de coca que administra el bloque de Arnold Alanes, quien dice ser el dirigente legal de Adepcoca, pero al que se señala de representar a un sector de cocaleros de la «zona excedentaria» de cultivos y de ser afín al oficialismo.

Sin embargo, el Gobierno, que el año pasado dio el aval al mercado de Alanes y que ha reiterado en varias ocasiones el llamado al diálogo, ha tomado distancia y ha señalado que se trata de un conflicto «privado» y que las partes en disputa, el bloque de Machicado y Alanes, deben hallar una solución para que se eviten más tensiones.

Antes de que el nuevo punto de venta de hojas de coca comenzara a operar en octubre del año pasado, el «taque» de hojas de coca, que es un paquete comprimido de 25 libras, llegó a costar hasta unos 431 dólares, pero ahora el precio es de unos 215, precisó.

Mamani dijo que para la producción de coca se «invierte en mucha gente» puesto que se tiene que considerar el quite de la hierba del terreno, el arado y el sembrado además de los 18 meses de espera hasta que la planta esté apta para la cosecha.

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